¿QUIÉNES SOMOS? / WHO?

RED GLOBAL POR LA PAZ EN MÉXICO

Vivimos lejos de México, pero lo llevamos en el corazón. La espiral de violencia que el país experimenta nos duele en el alma, sin embargo: en México viven las personas que amamos, en México están nuestras raíces, en México vemos nuestro futuro, en México habita nuestra esperanza.

Muchos de nosotros somos mexicanos, emigrantes temporales o permanentes. Otros no tenemos un pasaporte que nos identifique como mexicanos ni nacimos en México, nuestras nacionalidades son muy distintas, pero profesamos un gran amor por México y por su gente.

A todos nos une el poderoso deseo compartido de paz para México.

En cada una de las ciudades de América, Asia y Europa donde hemos establecido residencia, formamos grupos locales de trabajo en respuesta al llamado que hizo el poeta Javier Sicilia y en apoyo al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ( movimientoporlapaz.mx ).

Después nos enlazamos para coordinar nuestros esfuerzos y creamos la Red Global por la Paz en México, una organización plurinacional, pacífica y libre de filiaciones políticas o religiosas.

Sus objetivos son los siguientes:

  • Coordinar y darles visibilidad a las distintas actividades que estamos realizando alrededor del mundo, en apoyo al naciente Movimiento de ciudadanos que está tratando de detener nuestra caída al abismo
  • Colaborar para que las acciones que realiza el Movimiento en México tengan una mayor resonancia internacional
  • Involucrar a la comunidad internacional, informándola e invitándola a hacerse partícipe en nuestra lucha
  • Promover y apoyar el surgimiento de nuevos grupos de apoyo en otros lugares del mundo
  • Generar propuestas para nuestra grave problemática, a partir de la reflexión que nos permite la distancia
  • Unir nuestras voces en todo México y el resto del planeta bajo una convocatoria común: “Mexicanos al grito de paz”.

El funcionamiento de la red es consensual y respeta la autonomía de cada uno de los grupos que la constituyen.

Aunque cada grupo cuenta con una plataforma individual en internet, hemos creado otras de uso común, para mantener una comunicación ágil y concentrar la información, de manera que ésta quede fácilmente accesible para quienes la busquen. Estamos en las siguientes direcciones:

Creemos que la fuerza de este Movimiento radica en su capacidad de convertirse en un eje articulador de la demanda nacional de paz, incluyente y tolerante, que reúna a personas honestas y de buena fe independientemente de sus preferencias personales.

Por eso te invitamos a sumarte a él y, si vives fuera de México, a esta Red.

Fraternalmente:

Red Global por la Paz en México.

2 Respuestas a “¿QUIÉNES SOMOS? / WHO?

  1. Estoy perfectamente de acuerdo con ustedes,sigamos luchando juntos y Felicidades!!!(aunque estos dias son muy tristes para México!!!!

  2. Es fundamental un cambio sin precedentes en la sociedad mexicana, para que sus naturales vivan intensas mutaciones derivadas de los cambios que ellos mismos provoquen en su entorno, al ejercer su voluntad real. Así entonces, cada individuo auto demostrará su verdadero poder y capacidad por los efectos que él mismo genere.

    Es imperioso ser una sociedad osada que sea capaz de plantearse ideas en base a sus principios, para ser ejecutadas ante un sistema cerrado, de esta manera dejaremos atrás el ser un pueblo que se queja de las presiones que sostiene, pero no se mueve.

    De este proceder crearemos conveniencias y pensamientos que obliguen al hombre, a que dentro y fuera de sus casas y trabajos, luchen por realidades de ideales justos y colectivos; no solo por su propia subsistencia y sobrevivencia de sus necesidades físicas y deseos mentales.

    Para poder emprender el avance hacia tan elevadas e inherentes metas, debemos cambiar la forma esencial de nuestra organización político-social. El influjo debe provenir desde los individuos en suma, hacia los gobernantes para por fin unificar armónicamente un mismo centro, alrededor del cual, giremos como una espiral que lo recompone incesantemente por la constante participación activa de cada ser en las labores de la nación, que son una con las de el individuo.

    El estado actual e indeseable es muy claro, en lo estatal y federal hay una pluridictadura absoluta que encarna en los 3 poderes de la unión y los partidos políticos, sostenidos a su vez por las instituciones que los conforman. Todo fruto de las acciones de la sociedad se hacen por ellos y va a parar a manos de ellos, la sociedad se fundamenta en la desigualdad, en la compleja administración pública, la voluble impartición de justicia y la arbitraria selección de sus gobernantes; establecidos en sistemas altamente complejos e incompatibles con el estilo de vida y costumbres del ciudadano, controlados por instituciones inaccesibles a la persona; y que no están en función de el bienestar social.

    Las prácticas gubernamentales son evidentes, pero seamos exactos. La sociedad mexicana entregó de buena fe las riendas democráticas a unos cuantos partidos con el fin de gobernarse, siempre con la obligación y objetivo de cuidar a los individuos. Han fallado.

    Los líderes sociales fueron abandonando sus comunidades acarreando consigo verdaderos ideales, los cuales cambiaron negociando su voluntad, jurando lealtad y apoyo a dirigentes y gobernantes de diferentes partidos. Se trasladaron a grandes ciudades aprendiendo la doctrina para posteriormente regresar a los municipios para precisar la hegemonía; entonces el poder en manos de unos cuantos, se organizó mejor, ejerciendo su dominio en formas mas eficientes, pero contrarias a la verdadera democracia. Únicamente han generado autoritarismo institucional.

    Las diversas iglesias han encontrado y compartido su rebaño con el sistema, juntos han pactado actos secretos, ellas se han enriquecido alternamente desde el interior del mismo cristianismo, totalmente ajenas a sus seguidores por inocuas e inalterables ante el sufrimiento del pueblo, pues no ejercen su poder moral buscando el equilibrio humano; en lugar de esto, voraces se aprovechan del sufrimiento del pueblo para crecer y tornarse más indispensables. En su papel ritual únicamente dan miserables placebos y paliativos a la aprisionada voluntad del hombre.

    Hace mas de un siglo hasta la fecha, tiempo en que se ha apretado y estimulado al mexicano en términos de individuo, nuestro gobierno ha venido trabajando a la sombra con una real intención: que la sociedad haya aceptado y apoyado la idea de que el poder del gobierno, es recibido cada vez directamente de los individuos por medio de la elección publica democrática. Falsedad convertida en logro hasta lo que es hoy, un derecho casi divino e inapelable. Por tanto, ningún individuo tiene capacidad real o derecho a intervenir, ni de limitar al gobernante absoluto. Una vez que sienten el poder quienes gozan del cargo, se comportan tan necios, soberbios y egoístas como los dictadores; pues quieren imponer constantemente sobre el mexicano su pervertido régimen con el poder del dogma, la energía de la independencia y la sangre de la revolución; fórmula inherente que posee la capacidad y facultad de despedazar el alma o la vida de los hombres, por la inmensa opresión que provoca y por la profunda impotencia colectiva que genera.

    ¿Iniciaremos una cruzada en contra de nuestros gobernantes?

    O

    ¿Confirmaremos la falsa democracia, siguiendo el camino que nos proponen y trazan para nosotros, aún sabiendo que ellos se encuentran en el destino final de esa vía?

    Esa respuesta no la daré Yo’s, cada uno elegirá la forma de gobernarse.

    Debido a que el cambio proviene de adentro, no hay nada que podamos cambiar en el exterior si no lo precede un cambio interno, si no cambiamos interiormente.

    Sin un cambio profundo en la conciencia del ser humano, el sufrimiento del mundo es un pozo sin fondo.

    Entonces permitamos que nuestra paz fluya en todo lo que hacemos y así estaremos trabajando en los niveles de la causa y el efecto simultáneamente.

    No esperemos ni anhelemos a que el gobierno cambie y empiece a ver por la sociedad primero.

    No esperemos a que el gobernante cambie sus propios intereses y prioridades por el bien común, pues no contienen la virtud de la humildad, nunca les fue requerida.

    No esperemos a que transformen sus vidas para poder transformar la nuestras, ya conocemos sus emanaciones.

    No esperemos a que la actual clase política mexicana cambie a México, pues se ha nutrido de su predecesora, conocemos bien su proceder.

    Los gobernantes mexicanos desde su selección corrupta, solo pueden portar los derivados de ésta.

    La selección natural es: si eres hijo, ahijado, nieto, sobrino, primo, pariente, compadre, aliado, amigo o putativo ideológico de la clase política, entonces serás bienvenido a gobernar. A ocupar cargos y puestos en cualquiera de las instituciones mexicanas, como corte de una monarquía en esencia anticonstitucional. Esto, a la luz del espíritu de los derechos del hombre y del ciudadano, se disolvería ante la incandescente claridad de la rectitud.

    En cambio, el líder natural de futuros gobiernos nace con las cualidades para ser desarrolladas. Entre estas, destacan virtudes que sirven funcionalmente para captar y comprender; para así llegar al conocimiento del objetivo trascendental de los hombres que se manifiesta de acuerdo a las épocas según las distintas sociedades. Siendo obligación máxima de los gobiernos y de sus gobernantes, crear y controlar las circunstancias para el desarrollo y desempeño de las capacidades natas del individuo.

    México hasta hoy no posee esas circunstancias.

    El autentico conocimiento es a su vez virtud. En concordancia con esto, resulta contradictorio todo enunciado que afirma que, “x” es un hombre educado en el verdadero conocimiento y “x” es un hombre malo.

    México no tiene gobernantes educados en el verdadero conocimiento.

    Los hombres de empresa que dominan la economía crean una plataforma que no está en función del bienestar integral del hombre. Las condiciones de mercado que generan, provocan que el hombre se vuelva dependiente de sus productos y servicios, adquiridos éstos con las retribuciones de su propio esfuerzo. El costo de tales insumos, en sus variadas representaciones, atributos, propiedades y calidades; es intencionalmente calculado y ajustado de acuerdo a la balanza personal de ingresos y egresos en cada nivel social. Por lo tanto, sin ingreso disponible, ni tiempo propio, el ser humano se ve obligado a relegar las actividades trascendentes y enriquecedoras del espíritu humano.

    El gobierno tiene por obligación controlar este equilibrio, no lo hace ya que trabaja al pie marchante de la riqueza.

    Bajo este sistema, el hombre creador-autogenerador, no puede abrirse paso a si mismo para convertirse en fuente de provisión de una comunidad, de esta manera se guarda la no competencia.

    El efecto natural del comercio es inclinar a la paz, dos entidades que negocian entre si se hacen dependientes recíprocamente. Si una tiene intención en comprar, la otra lo tiene en vender, y es sabido que toda unión esta fundada en las necesidades mutuas. Pero si el espíritu del comercio une a las entidades, no así a los entes, vemos que en países en los que domina el espíritu del comercio, se hace trafico de todas las acciones humanas y de todas las virtudes morales, de manera que hasta las cosas mas pequeñas y hasta las que pide la humanidad, se hacen o se dan por dinero.

    El espíritu del comercio en este país, domina los principios cardinales que obscurecen, en vez de iluminar el camino que hemos venido transitando.

    El fin debe llegar y crear espacio para un nuevo comienzo.

    No destruyamos al sistema en su totalidad, lo único que tenemos que hacer por ahora es acabar con sus principales baluartes: Peña Nieto, Vázquez Mota, Cordero Arroyo, Ebrard Casaubón, López Obrador, Creel Miranda o cualquier otro depredador, quienes no son nuestros lideres, son solo herramientas. Ellos son en quien y en donde los operadores del actual sistema han depositado todas sus ambiciones, capitales, tiempo, sustento y vida. Equivalente a nuestras creaciones en donde y en quienes hemos depositado todo nuestro amor, esperanza, vida, patrimonio, trascendencia y futuro: hijos, empresas, trabajos, vocaciones. Entes amados que han sido destruidos y acabados.

    Nosotros sólo estimularemos las causas, ellos se encargarán de los efectos.

    Demostrémosles la verdadera grandeza, que hará que se empequeñezcan ante nosotros. Comenzarán a respetarnos una vez que señalemos a todos los falsos líderes como los próximos ignorantes, incapaces, corruptos, asesinos, locos; y no como nuestros representantes, pues no somos ninguno de los anteriores. Así con el alma que será entonces voluntad perdida, ya no se alimentarán de nuestra energía de la cual dependen, ya que no generan propia. Su cuerpo y su mente se perderán en la endémica oscuridad.

    Ellos están dispuestos a tomar la estafeta de su progenitor y dueño, con renovadas promesas para el pueblo, que por supuesto son falsas por inalcanzables; pues no nos estrecharan la diestra, ya que jamás soltarán la mano de su partido, por quien sobre todas las cosas son. Mas ya no serán al momento que nosotros decretemos para nosotros mismos, “x” no es mi líder, “x” no es líder de México, “x” no ha de comandar sobre mi propio interés y designio.

    Cuando nosotros, individual y colectivamente como país nos sentimos infortunados por los dañinos acontecimientos, pensamos que el infortunio procede de un agente externo: el gobierno. Y no nos percatamos que cada uno de nosotros, generamos este sentimiento como un bloque defensivo, para no darnos cuenta que nosotros mismos somos los que hemos permitido que se genere éste estado negativo con este tipo de gobernantes. Con tal de no realizar ninguna aventura, para no abrir ningún nuevo riesgo, pues cambio significa riesgo; permitimos su forma de existencia. Por eso es que nuestra mente inconcientemente ignorará. Esto es un fenómeno común en el ser humano, pero es tan enfermizo como el envenenamiento y la destrucción de la naturaleza. Así que en lugar de irritarnos o dejarnos llevar por sus engaños, actuados en muestras y despliegues públicos para llamar nuestra atención y gobernar nuestro estado interior, tomémoslo como un recordatorio; una alerta, un signo válido que nos indicará: ¡sal de mi mente! De esta manera, mantendremos el control de las emociones que genera nuestra mente. En ese momento, podremos apaciblemente juzgar que su conducta es inaceptable. Dejemos pasar a través de nosotros esa imagen, ese discurso; así no nos pegara un golpe sólido que genere una reacción negativa o “positiva” inconsciente. No ofrezcamos resistencia, de esta forma nos volveremos invulnerables. De cualquier modo, sabremos que esa persona es incapaz y perniciosa para los fines de los mexicanos.

    Lo existente y aconteciente en torno a la vida de la sociedad a nivel de inseguridad, derechos humanos, salud, libertad, opresión; es un reflejo de la realidad prevaleciente, cuyo origen son nuestros gobernantes y sectores de influencia en su permisiva y corrupta gobernatura.

    La falta de una armónica adecuación entre las actividades de los hombres y de los gobiernos, únicamente puede provocar caos y destrucción. La subsistencia no solo del México moderno, sino también de la ancestral herencia de México, puede derivar en un inexorable Apocalipsis. Pues de no proceder en forma conveniente y oportuna cada uno de nosotros, el cambio de influencias terminará por expresarse en México, mediante la acción de otro tipo de fuerzas externas (narco, explotadores imperialistas, corruptores de naciones), no solo físicas sino también ideológicas, en formas causales de las que ni siquiera seríamos concientes. Esto causaría la fractura de nuestro basamento existencial por resultar contrario a las nuevas exigencias de la Era, que son concordantes a nuestra esencia. Bebamos de nuestra sabiduría natural. Emancipémonos y demostremos capacidad propia e inmutable, que se funda en nuestro propio legado; pasado, presente y futuro del cual somos garantes y depositarios.

    Los verdaderos líderes, quienes marcarán oriente, no resultan del sistema que los propone como una opción calculada. Los verdaderos líderes rebosarán de nuestra inconfundible faz. Los verdaderos líderes se manifestarán una vez que hayan jurado los actuales candidatos en su matriz y erróneamente por nosotros; y sin ningún poder sobre nuestra humanidad, serán consumidos éstos por la energía publica, no brillarán más pues no tienen luz propia.

    Y por el contrario, los auténticos líderes, sin haber gozado de fama, brillarán por su luz interior que se unirá a la nuestra en un solo fulgor.

    Todos hemos notado, cómo a tan corto plazo de vencimiento de los tiempos de definición y campaña de los aspirantes y sus partidos, exhiben a todas luces la debilidad y confusión de las cabezas por su propio defecto y turbada dirección de sus organizaciones, la perversa consolidación de artificiales alianzas. Esta camada obscura es el derivado del fruto de muchos años de falsa vocación para gobernar. Ellos son el producto.

    Hemos de desear que éstos en su totalidad, padezcan una derrota común. Concedámonosla, regalémoselas. Pues son la adversidad y los contratiempos los que permiten fortalecer el alma de los pueblos. Gobierno y sociedad deben fraternizar, precisamente ahora, cuando el sueño tan largamente anhelado promueve la unificación del género humano en un mismo despertar. El pueblo es la parte madura de la nación, curada de incesantes arremetidas de derrota, mientras el gobierno se considera a si mismo indemne, arrogante, detrás de sus fortalecidas instituciones. Nosotros en el valle, no formamos parte del mismo cuerpo.

    Que demuestren fortaleza o prueben así incapacidad de hacer frente al infortunio. Que resurjan para alcanzar las elevadas metas, para lo que han sido creados; o por el contrario, se reconstituyan en un organismo lo suficientemente poderoso, como para lograr convertir sus fracasos en valiosas experiencias.

    La desafiante acometida al sistema político mexicano, no constituye una deficiencia capital para el seguro desempeño del país, sino por el contrario. La fortaleza de un pueblo que hace así, exigir sus garantías y fortuna para su propio destino, demuestra que es él mismo, el más importante símbolo de unidad que caracteriza a las virtudes de nuestra raza. Nuestro país somos su gente, con capacidad de forjarse a si mismo protagonista indudablemente autónomo, capaz de asignar a sus coordinadores marciales.

    Por esta inusitada saga, seremos un pueblo más respetado. Por la demostración de valor y por la capacidad de garantizar el patrimonio de todos aquellos nacionales o extranjeros que busquen prosperidad solo a través de la firme convicción del bienestar común, aún sobre los intereses de minorías hegemónicas.

    Somos la generación viva del cambio, somos el país que nació y ha vivido del cambio. No habrá otra nación o raza que lo resuelva, pues no son ellos sino nosotros los que han sido llamados. Hemos sido marcados por el Águila y la Serpiente. El tiempo esta dictado. En vísperas de una nueva Era, hay un año de preparación para la transición. Tomemos ventaja de nuestra favorecida situación, ésta no es obra de la casualidad, es causal. Otros bloques sociales y económicos están velando por su propia existencia, nosotros firmes, redoblemos el paso. ¡Despierta México, levántense mexicanos!

    Podemos aliviar los efectos de la inconciencia, pero no podremos eliminarlos a menos que eliminemos su causa.

    Escuchen lo que ya saben en lo profundo de sus corazones. La derrota de un pueblo, la pérdida de su fortaleza y poderío, no sobreviene jamás como resultado de fracasos ocurridos en el agro de una campaña. Es siempre consecuencia de la quiebra interior de su voluntad y de la imposibilidad de ejercerla. La lucha verdaderamente trascendental y decisiva tendrá lugar en el interior de todos nosotros.

    Así que apliquémonos a evitar que los hombres profundamente inconscientes se destruyan a si mismos, unos a otros y al planeta, evitemos que continúen inflingiendo horribles sufrimientos a la raza humana. Mantengámonos muy alerta y muy, muy presentes. El nivel causal debe seguir siendo nuestro foco primario. No es lo que digan o hagan, o lo que no digan o no hagan los políticos, son ellos la causa y razón de lo que no debe ser. No importa lo que planeen o provoquen, mientras nos mantengamos juntos.

    Observemos y vigilemos a los dirigentes en sus actos públicos y movimientos de grupo, como un cazador que asecha a su presa; sin quitar la alerta en lo aquí tratado, sabrán que los observamos. No por que los admiremos, sino por que empezamos a reconocer su naturaleza. Al ser vigilados, les surgirá la tensión en diferentes partes del cuerpo; y éste en su totalidad se contraerá. El flujo libre de la energía vital a través de él, que es esencial para el funcionamiento saludable, se restringirá en gran medida. Entonces notarán la obscuridad en ellos.

    La conquista, la revolución y la independencia han sido procesos en los que el poder solo ha cambiado de formas y manos, cambian los nombres y varían los métodos; tanto de los actores, como de las instituciones y organizaciones. El ideal por el que cada una de éstas causas ha luchado, no ha sido jamás conseguido. Todo sigue exactamente igual, nada ha cambiado. Mas nunca el hombre ha sido el titular de su destino, siempre ha obedecido a la voluntad del soberano. El destino de un pueblo debe depender de las acciones del ciudadano.

    Esto está escrito en nuestro espíritu, solo tenemos que conquistar el presente.

    No temamos a la no continuidad, no dependemos de esta camada de falsos líderes, no los necesitamos, no los favorezcamos o nos condenaremos a nosotros mismos. El destino de México es demostrar al mundo cuál es el camino del hombre. Falta un año para un posible final. Durante este año, decidamos el posible principio de una nueva Era, la Era del hombre.

    Les habla el Espíritu del Hombre: “Por mi raza, hablará el espíritu”

    Yo Soy el Espíritu de México. En nuestro nombre, Yo los exhorto, espíritus del señorío de la tierra, espíritus del Sol y la Luna, espíritus Águila. Yo los conjuro para que puedan dominar la Serpiente de los sentidos, de los pensamientos, del juicio. Del espíritu vivo, su voluntad, por el día en que nacieron y por el día que volverán a nacer.

    Abran las tapas del conocimiento. Tienen pocos días para escribir el método. Se reabre el Calmécac. Demandamos Caballeros Águila y Caballeros Tigre.

    Me-xihc-co.

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